Ir al contenido principal

Un viaje, dos personas

Mauro salió de su casa apurado esa mañana porque debía llegar a horario a una crucial cita, el colectivo tardo unos minutos más de lo acostumbrado.

 Ansiedad y nervios dominaban sus pensamientos. La cita era importante, debía si o si llegar a horario. Tenia el tiempo justo según calculó, pero
sorprendentemente el chofer de ese día era muy pausado y prudente para manejar, cada esquina y cada semáforo eran para Mauro una odisea, una oleada de rabia y nervios. Miraba detenidamente cada auto que pasaba, apuraba con su mente cada peatón y contaba los segundos que el semáforo quedaba en rojo. En un cruce casi le grita al chofer que se apure, pero temió quedar como loco desubicado. Así siguió por 22 minutos hasta que finalmente llegó y corrió desesperado para llegar. Si bien llegó a tiempo, quedo tan tenso que le costaba hablar con tranquilidad. Todos notaron su inquietud y tardó horas en volver a relajarse.

En otra oportunidad salió a la misma hora y al mismo lugar. Cuando miró el colectivo que venia se dio cuenta que era el mismo chofer tranquilo y pausado del otro viaje. Resignado subió y se entrego de nuevo a la ansiedad del viaje, pero recordó que traía un libro en el bolso, lo abrió y quedo atrapado rápidamente en la lectura; tanto placer le causo leer que se olvido del viaje y hasta casi se pasa de su parada por querer continuar con la lectura, al descender medito que buen viaje tuvo, aunque llego exactamente al mismo tiempo que el otro viaje.

No depende del tiempo que tarden algunas cosas que queremos, sino de con que actitud atravesamos el recorrido. En la vida hay cosas que se harán  esperar, y nos guste o no, hagamos lo que hagamos, o sintamos lo que sintamos, el tiempo pasa cada día de la misma forma.

El sabio rey salomón dijo:  "Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora".

Así que mejor… Disfruta del viaje. Por Esteban Correa

Comentarios

Entradas populares de este blog

El águila adolescente

Un águila adolescente fue dejada sola por sus padres porque habían decidido que encuentre sola su propio camino. Al poco tiempo llego un gran avestruz y le dijo – Te enseñaré lo que debes hacer, cuando sientas una amenaza, pon tu cabeza bajo tierra así confundirás a los depredadores que identifican a sus presas por la cabeza –  

El último Disparo - Corto de animación divertido

Este corto animado es muy entretenido, te mostrará la relación de una cámara con su dueña, a modo de mascota. La niña quiebra sus cristales, y la arroja a la basura, pero la cámara fotográfica no se quedará de brazos cruzados, ella intentará recuperar el amor y la utilidad de su dueña, mostrándole que puede ser útil aún con el cristal roto.

El mayor de los premios (Cuento breve)

Un pequeño cachorrito se había perdido a pocas semanas de nacer, andaba solo por la calle confundido y temeroso, desesperado se acerco a una puerta abierta en la que hizo un tímido intento para entrar, pero el dueño lo vio y al instante lo expulso ásperamente. En otra casa tuvieron un poco más de compasión y le dieron comida por un día, el creyó que tal vez estaban pensando en adoptarlo, pero luego de dormir en la puerta por la noche, al siguiente día,